Cyberfefe reseña: Pandemia

Cyberfefe reseña: Pandemia

Pandemic

Un resfrío no es algo grave. Todos vamos a tener uno o muchos en algún momento de nuestras vidas. Pero cuando el pequeño invasor que avanza sobre nuestro sistema inmune es algo nuevo y diferente tal vez seamos uno de los primeros casos de algo más letal, y mucho peor. Tengan miedo, intenten escapar. Nada los puede ayudar cuando lo que ataca es la naturaleza… ¿o si?

De la imaginación de Matt Leacock y editado por Z-Man Games, Pandemia (Pandemic en inglés original) es un juego cooperativo para 2 a 4 jugadores en su versión básica.

En Pandemia los jugadores controlan a un equipo de élite, comisionado para salvar a la humanidad de la extinción biológica. Ganan el juego cuando pueden erradicar las cuatro enfermedades que asolan al mundo.

En el juego base encontramos un mapa del planeta (un planisferio), varios personajes con habilidades especiales (muy diferentes entre si), marcadores que representan a las enfermedades, a los personajes y otros que se usan para llevar la cuenta de ciertos mecanismos del tablero, y dos mazos de cartas: el mazo de infección y el de jugadores. Ambos tienen casi los mismo, 48 cartas representando cada una de las ciudades del mapa. Cada ciudad tendrá un color, y aquí es donde el juego empieza a tener sentido.

“Doctor, me duele acá…”

image003Cada grupo geográfico tendrá una denominación de color diferente, que representa cada una de las cuatro enfermedades mayoritarias que nos acecharán durante la partida. Esta agrupación es importante porque representa un ordenamiento de condiciones ambientales similares en las que se va a dar el desarrollo de una enfermedad virulenta concreta. De ésta manera América del sur y África comparten el probable desarrollo de la misma enfermedad amarilla, América del norte y Europa occidental la enfermedad Azul, Europa oriental y Asia meridional la enfermedad negra y Asia oriental y Oceanía la enfermedad roja.  Cuando se produce un brote de alguna de estas enfermedades siempre hay riesgos de que migren junto a las personas, esparciéndose dentro de sus colores o en ciudades con otros colores de enfermedad.

Para que las enfermedades prosperen tenemos al mazo de infección, una suerte de reloj biológico que actuará en la preparación del juego y luego entre los turnos de los jugadores. Se usa sacando tantas cartas de infección como constan en el marcador de propagación (marcador que irá subiendo usando otro de los mecanismos del juego, ya llegaremos a eso). Cuando una carta de infección entra en juego, se coloca un cubo de enfermedad en la ciudad correspondiente. Cuando una ciudad tiene 3 cubos y hay que adicionarle un cuarto, la población entra en pánico y escapa a las ciudades vecinas extendiendo la enfermedad a lo largo del mundo.

El problema es que si nos quedamos sin cubos de un color, perdemos. Y si se producen nueve arranques de pánico, también perdemos. ¿Pero entonces, que podemos hacer para prevenir ésto?

Trabajando para salvar al mundo

Así como existe el mazo de infección también está el de los jugadores, con las 48 cartas de ciudad, más otras cartas especiales para realizar acciones gratuitas. En su turno cada jugador podrá hacer cinco acciones básicas:

Tratar una enfermedad: retirar un marcador de enfermedad de una ciudad

Viajar: podrá trasladarse de una ciudad a otra (de muchas formas distintas).

Construir: los jugadores podrán descartar la carta de la ciudad donde se encuentran para construir un centro de investigación.

Compartir información: los jugadores podrán compartir con otro la carta de la ciudad donde ambos se encuentran.

Encontrar la cura: un jugador podrá encontrar la cura de una enfermedad de color específico descartando cinco cartas del color de esa enfermedad en cualquier centro de investigación.

En el juego base el número de cartas del mazo de jugadores es fijo. Ésto no es un dato menor, pues si el mazo se acaba perdemos el juego.

Claro que cada personaje aportará algo más a la ecuación, una habilidad única y poderosa con la que ayudar al esfuerzo colectivo.

Los personajes

Pandemic2Cada jugador tendrá el control sobre un personaje con una habilidad especial. El personaje en sí es un profesional dedicado a combatir a las enfermedades, y sus habilidades estarán relacionadas con su profesión.

El médico podrá tratar todos los marcadores de enfermedad con una única acción, la científica precisará cuatro cartas de un color para encontrar una cura, el contratista podrá construir gratis un centro de investigación en cualquier ciudad, y la lista sigue. Es obvio que hay habilidades fuertes y no tan fuertes, pero he ganado en grupos de personajes secundarios y perdido usando a los mejores.

El juego en si se trata de tomar buenas decisiones y prepararse para cuando el reloj del juego, inevitablemente, se active. Ahora bien, si están siguiendo éste artículo nada parece muy difícil. De hecho ¡es más bien fácil! Pero lo que aún no les conté es como juega el tablero…

La mecánica

pandemia-13_miniCada jugador hará cuatro acciones por turno. Además podrá usar las cartas especiales dentro o fuera de su turno (ya que no usan una acción). Cuando un jugador termina hace dos cosas: toma dos cartas del mazo de jugador, e infecta (pone en juego x cantidad de cartas del mazo de infección) colocando marcadores de infección en ciudades según las cartas que hayan salido. El tema es que dentro del mazo de jugador se esconden cartas de epidemia. Se colocan tantas en el mazo como más difícil queramos hacer el juego (entre cuatro y seis cartas) y estas hacen esto:

1 – Propagar: mueve el contador de propagación un lugar a la derecha

2 – Infectar: roba la última carta del mazo de infección y coloca tres marcadores de infección en esa ciudad. Luego deja la carta en el mazo de descarte.

3 – Intensificar: baraja las cartas que haya en la pila del mazo de infección y colócalas en la parte superior del mazo de infección.

En la práctica ésto hace que cada tantos turnos el juego vuelva a infectar las mismas ciudades. Controlar ésto es el desafío del juego. Como en una epidemia real, la infección se limitará a algunas ciudades  que pueden estar separadas o juntas, pero cuando se declara un centro de infección será normal ver más de un brote en esa ciudad.

En mi opinión

Los que me siguen saben que nos soy de hacer reseñas tan largas, pero el juego lo merece.

El reloj interno del juego es lo que el hace al Pandemia tan especial, y por lo que es considerado uno de los mejores juegos cooperativos que existen, sin ningún tipo de atenuante ni discusión posible.  Un sistema similar fue implementado para otro juego del mismo autor sin tanto éxito. La sensación de urgencia cuando los marcadores se reproducen es increíblemente temática, y muy angustiante por cierto.

La parte de azar del juego tiene algo de incontrolable. Hay partidas documentadas donde los jugadores no tuvieron ninguna chance y perdieron luego de los primeros turnos, pero normalmente ésto no pasa y es aceptado que si sucede, se hace de nuevo el despliegue y se empieza otra vez.

Lo malo del juego es que es proclive a generar alfa gamers que le hagan imposible a otros miembros del grupo disfrutar de la partida. Yo prefiero perder a evitar que alguien haga una acción pensando por si mísm@. Los omega gamers (que no pueden tomar una decisión) tampoco son bienvenidos y resultan irritantes. Aunque un grupo con un alfa y varios omegas en el que uno juegue y tres miren sea considerado un logro.

Es un juego tan exitoso que a ocho años de su lanzamiento sigue sumando expansiones, juegos relacionados y reversiones, como la de la llamada de Cthulhu que saldrá éste año. Funciona bien  para introducir novatos y tiene una baja dependencia del idioma, ya que el texto en las cartas es escaso y puede ser recordado tras algunas partidas.

No puedo ser mucho más enfático que esto: es uno de los mejores juegos que se pueden desplegar sobre la mesa y cualquier colección (propia o extendida al grupo de juegos) estará incompleta sin una copia entre sus estantes. Es uno de esos juegos que hay que jugar al menos una vez en la vida lúdica.

 

0 Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*